sábado, 19 de septiembre de 2015

El dramático triunfo de Atlantis para quitarle la máscara a La Sombra

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El miedo es el gran enemigo del ser humano. Esta emoción impide ser feliz, lograr objetivos, cumplir promesas, aventurarse a nuevas experiencias, en fin, es el más duro obstáculo que podemos enfrentar día con día. Sin embargo, los triunfadores se las ingenian para dominarlo y luego vencerlo, algo que Atlantis mostró en el 82 aniversario de la Lucha Libre en México.


Y es que previo a la pelea, el Ídolo de los Niños lucía temeroso, inseguro, desconfiado, pues enfrente tendría a La Sombra, un joven con experiencia y un físico envidiable que quería quitarle su máscara, esa que significa la mitad de su vida y le ha costado 33 años cuidarla y colocarla cómo la más importante del CMLL.

Pero la hora llegó y Atlantis tenía su cita mortal ante el joven estrella líder de Los Ingobernables; una cita que nadie quería tener, que todos temían y que se sentía en la afición, pues el nervio en las inmediaciones de la Arena México se percibía a metros de distancia, no había el júbilo de otros aniversarios, esta vez era todo distinto, la afición lucía ‘apagada’, cómo si un mal augurio rondara para el Hombre de la Atlántida, el ser más querido y mimado del país.


Pero la fidelidad, la esperanza y la fe pueden más que cualquier temor, por ello la gente se fue juntando poco a poco para darle a Atlantis la inyección anímica que tanto necesitaba: ya tenía el
apoyo del respetable, ese que nunca lo ha dejado solo y no lo hizo en esta ocasión, dando como resultado que el luchador olvidara todos sus temores previos, las artimañas de La Sombra y las ilegales intervenciones de Rush, para dar una actuación digna de leyenda y en una tercera caída de ensueño, utilizó su clásica llave para terminar con el combate y quitarle la máscara al insolente, talentoso e impetuoso rival.



La Sombra aplicando el brillante

Atlantis fue ahorcado por La Sombra con los cables de las cámaras de TV.

La Sombra y Rush trataron a toda costa dejar en malas condiciones a Atlantis.

Así Atlantis realizó una vez más la Atlántida, pero ahora, tal cual lo prometió, le dio una dolorosa variante: la quebradora en todo lo alto la ‘aderezó’ al hincarse para realizar mayor presión sobre la columna vertebral de La Sombra, quien simplemente no pudo más y tuvo que rendirse.





La clase de triunfo del Ídolo de los Niños no dejó lugar a dudas, incluso, tras batallar internamente, el llamado Ingobernable hizo a un lado su soberbia característica, tomó el micrófono y reconoció el triunfo de “la leyenda llamada Atlantis”, toda una muestra de que en el ring, los códigos se respetan al igual que las jerarquías.


El vuelo de la Leyenda


Así Atlantis rindió a La Sombra, con la Atlántida y una variante al hincarse para ocasionar mayor daño.

La Sombra dijo llamarse Manuel Alfonso Andrade Oropeza, tener 25 años de edad y ser nativo de Gómez Palacio, Durango.


La Sombra pidió que fuera su padre y maestro el encargado de quitarle la máscara; así Brillante subió al ring para apoyar a su hijo en este duro momento.

Atlantis recibe la tapa y el reconocimiento de La Sombra

Atlantis desenmascaró a La Sombra en la lucha del 82 aniversario del CMLL.

Sin embargo, el cuadrilátero de la Arena México presenció algo que pocas veces se da, al momento de quitarse la máscara, La Sombra dejó al descubierto un rostro que promete una gran carrera, sus gestos y actitudes ya no están minimizados por un pedazo de tela, ahora puede darle rienda suelta a ese cinismo que lo ha acompañado desde que se autoproclamó Ingobernable, ahora ese mote y esa moda luchística tienen un nuevo rostro, uno que dará mucho de qué hablar.

La Sombra responde al nombre de Manuel Alfonso Andrade Oropeza, con 25 años de edad, 11 años como luchador profesional y originario de Gomez Palacio Durango.

Fuente: Gonzalo Lopez Peralta/Yahoo Deportes
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